—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Por si los pánicos

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Resulta curioso pararse a mirar lo que me eché al bolso esta mañana, cuando, tras una noche en vela temiendo que el edificio se derrumbara conmigo dentro, evalué al vuelo qué objetos no quería que volvieran a estar bajo este techo. Qué cosas no quería perder por nada del mundo.

El ordenador saltó a un lugar prioritario, claro, pero no era posible. Habrá que hacer esa copia de seguridad tanto tiempo retrasada. Así que, por si los pánicos, eché mano de dos objetos ante los que luego levantaba la ceja mientras cogía un metro por los pelos: el retenedor dental, que me costaría un dineral reponer si acabara bajo varias toneladas de escombros mientras yo me encontrara levantando España, y la piedra con forma de cabeza de alien muerto por disparo que encontró mi padre para mí en una playa, al borde del agua, unos cuantos años atrás.

Y por más que esta noche miro con más calma hacia lo que está a la vista y me abstraigo pensando en lo que no lo está, no consigo encontrar nada adicional que me gustaría echar al bolso mañana por la mañana.

3 comments

klept0
8 de marzo de 2011, 18:44

Totalmente de acuerdo, las copias de seguridad son vitales, pero al actualizarlas se ha de tener en cuenta desechar las anteriores.
Que servidora es experta en desechar sólo cuando busca, po ejemplo, una foto, y tiene que visionar varias copias de seguridad, clones de clones, para que en la carpeta menos pensada, esté la foto.

Un rollo que no veas... Ô_Ô

En cuanto a cosas que salvar en medio de una catástrofe, es toda una pesadilla de terror, tengo demasiadas cosas a salvar, la perdición del coleccionista. Seguramente un hecho así me convertiría automáticamente en minimalista.

O_o

Gacela
10 de marzo de 2011, 17:14

Buf, yo lo pasaría fatal si tuviera que elegir unas pocas cosas de las que tengo en casa. Ya no pienso en un par, es que ni siquiera elegiría fácilmente diez!

Shere Tur Tur
14 de marzo de 2011, 20:45

Bueno, no sé si sabéis con qué frase se consuelan los fanáticos de las plantas cuando pierden una: "ahora ya tengo espacio para comprar otra".

De todas formas, quieras más o quieras menos a los objetos que desaparecen, son toda una vida!