—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Intimidante

+ Sin comentarios
Como ejemplo de intimidad en su concepto más reducido, acude Béjar al estudio de la tribu brasileña de Mehinacu. Viven en cinco grandes chozas situadas alrededor de una plaza. Las viviendas son comunes, pese a ello, existen reductos de lo íntimo, como alejarse del poblado por senderos secretos, o la imposibilidad de dirigir la palabra a aquél que está tumbado, gesto que expresa un directo deseo de retiro.

“El derecho a la intimidad”, Lucrecio Rebollo Delgado