—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

A dos metros - temporadas 4 y 5

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Grandes "spoilers".

En la 4ª y 5ª temporadas de A dos metros bajo tierra, mis simpatías derivan hacia los personajes secundarios en perjuicio de los protagonistas. Y mira que no quiero. Pero en lugar de pensar que conviven con ellos, me da la sensación de que les sobreviven como pueden.

Nate, en su búsqueda inconsciente de ser mejor de lo que en realidad es (como dice Brenda, enorme, en uno de los capítulos finales de la serie), se casa con Lisa para asumir sus responsabilidades con la nena Maya y poder estar cerca de ella, porque la adora; y a Lisa, por otro lado, la maternidad la vuelve un poco neurótica (¿o ya lo era en su vida medio hippie de Seattle?). Pero cuando, tras los acontecimientos de la 3ª, muchos capítulos después Nate confiesa una especie de alivio por las consecuencias de los acontecimientos de la 3ª (no tener que verla más), Lisa se me aparece como un personaje enormemente solitario (y perdedor desde el principio) en ese matrimonio.

Brenda, en los capítulos finales. ¿Qué decir de Nate respecto a ella? ¿Qué digo? Respeto demasiado la trayectoria de estos dos personajes como para ponerme de parte de ninguno de los dos al final.

David y su voz de barítono bastante odiable sufren una experiencia muy traumática, que afecta comprensiblemente a su relación con Keith. Pero empatizaría más con él si no fuera porque el pobre Keith lleva para entonces tres temporadas y media pasándolas canutas por todas las represiones de David y su odiable voz de barítono (de las cuales la de su orientación sexual es sólo la punta del iceberg), que no hacen más que magnificarse con la experiencia traumática.

Claire no tiene suerte con las parejas que le van surgiendo en el camino. ¿Es cierto que tenemos un patrón de elección? ¿Es el suyo el de los hombres que son incapaces de ver más allá de su rebelde, impostado o desquiciado ombligo? En las primeras temporadas simpatizo con Claire por su corazón tan grande. Pero la  voy mirando con más desapego cuando su búsqueda de sí misma (obligatoria por su edad) la convierte en una egocéntrica sin objetivos que la hace jugar con los sentimientos de alguien que, por más que no caiga simpática, tampoco es que se lo merezca.

George ocultó su enfermedad psiquiátrica por su pánico a la soltería (va por el sexto matrimonio) y es hasta cierto punto comprensible que Ruth se vuelva insoportable con él cuando lo descubre; es lógico que se sienta estafada. Pero no entiendo cómo no acaban por desarmarla la sonrisa del hombre y sus ganas de agradarla y hacer de eso un matrimonio.

Aunque tengo mi opinión sobre ello. Esta escena de un minuto resume bien mi idea sobre los esquemas que formaron las personalidades de los tres hermanos, incluso sabiendo que, dentro de la serie, la escena es una obviedad ligera envuelta en chiste auto-referencial. Seguramente dice, «que no hombre, que no, que no suele ser tan fácil». Pero, como dice el primer Youtube de la primera entrada de esta alcoba (enlazada después del vídeo de hoy): «¿y si lo fuera?».


Míralos, anda (sólo el último es "spoiler").