—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

¿Qué hacen aquí estas anteojeras?

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Desde que comenzó el año 2012, no he hecho otra cosa más que salir de trabajar a horas imposibles de creer. Por eso ha sido muy bueno, 28 días después, dejar que el viento me refrescara la cara; pasar la tarde del viernes viendo Nosferatu en un cine abarrotado (delante de mí se sentaba un chaval cuya presencia quizás era un gesto para combatir las sagas de "vampiros" de moda de hoy; o quién sabe si no sería cosa de su madre, que se sentaba a su lado; el chaval aguantó); y esta mañana, dejarme llevar plácidamente por la cuesta de Ribera de Curtidores bajo un sol espléndido; pese a ser yo tan mía, fue agradable hacer una excepción y charlar en esta tienda de fotografía con un viejo a quien le habían vendido dos pilas de tamaños diferentes; en aquella tienda de artesanía china con una mujer que me explicó las funciones de los enseres de un juego de caligrafía; en la tienda de sillas, con un artesano que me habló de ciertas mecedoras que no se encuentran en España.

Pero he mentido en mi primera frase. En algún momento de esta pesadilla, soñé con una escapada a Barcelona en la que conocía a dos personas excepcionales que me acogían como si fuera de la familia, compartían su comida y sus viajes conmigo, me paseaban pacientemente (y ojalá que sin fastidio) y me hacían recordar que el curriculum puede llevar algo más que hormigón y renuncias.

Y vuelvo a mentir. No fue un sueño, aunque sólo en sueños, o en los mundos virtuales que frecuento últimamente, puedan encontrarse incongruencias como, por ejemplo, baños cuyo lavabo no da a tu propia imagen sino a un paisaje de luz.



Y tampoco puedo decir que las conocí, pues al menos una me acompaña desde hace mucho tiempo desde lejos.Verse fue confirmar la sintonía y querer que la vida, que a fin de cuentas es la que manda, nos siga haciendo coincidir.

En este viaje también recordé que hay mucha gente que enriquece su vida, su bolsillo, sus experiencias y sus conocimientos a costa de mantener las orejas creativamente abiertas. En el trajín de estos días se me volvió a olvidar, pero esta mañana se me presentó una pequeña oportunidad de, quizás, iniciar yo un... no exactamente intercambio de favores, pero sí un quid pro quo que posiblemente a mí no me reportaría nada, pero que me serviría de entrenamiento y tal vez, quién sabe, podría hacerle un favor a un desconocido. Soy tan mía que, como le decía hace unos días a alguien, paso por la vida como si no pasara; ese alguien cree ciegamente en un talento y unas capacidades que me ha visto, y cuando ha vuelto a decírmelo una vez más le he recordado que mi hándicap es no establecer relaciones con casi nadie. Soy tan mía... soy muy mía.

Esta mañana no reconocí la oportunidad cuando la tuve delante, pero al cabo de unas horas la rescaté de mi memoria (vamos mejorando, en otras épocas habría tardado varios días). Veré si puedo hacerle un favor a alguien y si puedo empezar a librarme de la torre de hormigón, si no físicamente de momento, sí al menos mentalmente. Como espere a que me crezcan las trenzas para lanzarlas por la ventana, será tarde.

2 comments

kleptØ
6 de marzo de 2012, 14:44

Hasta hoy no he soñado con mi correspondiente mundo virtual, y por ende leído tus letras.
Familiares como siempre, aunque sean muy tuyas.
Me ha encantado eso de mantener las orejas creativamente abiertas. Decirte aunque se que lo sabes, que la palabra "fastidio", no existe en mi vocabulario virtual. Y que efectivamente la imagen que devuelve el lavabo es muy real, aparte de luminosa.
¡Las anteojeras! Jajaja, un gran título.

ñ_ñ

Shere Tur Tur
16 de marzo de 2012, 1:09

Gracias Klept! Ya somos muy familiares la una para la otra :-)