—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Personas negativas

+ 2 comentarios
Robin Good comparte en este artículo métodos para identificar a personas negativas. Muy útil para gente como yo, con un grado de empatía tan grande que no discrimino y trato a todo el mundo por igual, malgastando mi tiempo y mi energía. Analicemos:
  1. Su tiempo de reacción, de respuesta. ¿Responden rápidamente a tus preguntas o hay un largo silencio antes?
  2. Si van directos al grano o empiezan a dar vueltas en torno a un tema, se van por las ramas o lo esquivan.
  3. Su habilidad para ser precisos y respetar citas, acuerdos y cosas así, sin aparecer con sorpresas y justificaciones de último minuto.
  4. Cuánto se quejan, se lamentan y hablan de forma negativa sobre ciertas cosas, en comparación con el tiempo que pasan hablando de cuestiones positivas, deseables o admirables.
  5. Su conciencia de responsabilidad. ¿Asumen la responsabilidad de las situaciones que les rodean y de sus aspectos negativos, o están siempre culpando a factores y circunstancias externas?
  6. ¿A quién culpan cuando se produce un accidente? ¿Asumen la responsabilidad de sus acciones o culpan a fuerzas externas? ¿Están siempre haciéndose las víctimas o aceptan la responsabilidad de lo que les ocurre?
  7. ¿Han construido o creado algo? ¿Han completado algo con éxito? ¿Han hecho grandes cosas en sus vidas?
  8. ¿Qué saben realmente sobre ti, sobre tu ética, tus objetivos, tu misión? ¿Sienten curiosidad por descubrirlos o actúan como si siempre los hubieran conocido?
  9. ¿Apoyan tus esfuerzos, tu trabajo, tus logros? ¿Entienden lo que estás haciendo? ¿Cómo contribuyen a tu éxito?
  10. ¿Pueden tener un discurso intelectual profundo y abierto contigo, o les resulta más fácil hablar de temas superficiales y de cotilleos, y generalizar lo que ocurre en torno a ellos?
Fácil, ¿no?

Hay que resistir

+ Sin comentarios
Cada día Harary se reunía conmigo durante cinco minutos, solo cinco minutos; si no podía resolver los problemas durante una semana entonces Frank empezaba a quejarse y decir: «Eres una mierda, eres muy estúpido, no debería haberte empleado, no me esperaba que fueras tan estúpido»; seguía quejándose pero yo resistí y resistí, quería matarlo pero la resistencia es algo muy importante, tenía que resistir.
Jin Akiyama

«Qué bien se está cuando se está bien»

+ Sin comentarios
¿Lo ves? Un falo gigante de madera sobre la mesa de un restaurante a orillas del Douro, en Porto. Los Damocles de aquella noche ocupaban cuatro mesas y tenían el pelo plateado, no sé cuántas centurias podrían sumar entre todos. El vino subió, se volvieron ruidosos, uno de ellos sopló las velas de un pastel y, cuando se levantaron para irse, diciéndonos a los demás que por fin nos devolvían el silencio, uno de ellos que ya nos había ofrecido la botella de vino un poco antes se acercó a nuestra mesa, borracho y encantador, para decir que esperaba que no hubieran hecho mucho el ridículo. «No, en absoluto, ha sido divertido», le dije. Nos contó que eran una asociación gastronómica, que cada uno venía de una parte distinta de Estados Unidos y que se reunían de vez en cuando para recorrer el mundo. No es que el restaurante de aquella noche fuera espectacular, pero el cachondeo que se traían me hizo pensar que la calidad gastronómica era lo de menos en aquellos viajes. Nos preguntó de dónde veníamos y me alabó el inglés (porque mi acompañante poco dijo).

Se fueron, devolviéndonos el silencio, pero dejándonos envueltos en un aire que siguió vibrando con el rastro de su alegría de segunda infancia.