—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Pues vale

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Los foros repiten mucho que Lance, Robin Williams en The World Greatest Dad (2009), finge el suicidio de su hijo como gentileza.

No lo creo. Vemos continuamente a través de sus ojos y de su baja autoestima, y ambas cosas nos dicen que los demás le tenían lástima. Lo último que querría añadir a su carga de ridiculez es un hijo que se ha matado porque se le ha ido la mano con la masturbación. Fingiendo el suicidio no le está dando dignidad al quinceañero aborrecible, sino a sí mismo.

En cuanto empieza a despreciar a aquellos cuya apreciación era antes tan, tan importante, lo suelta todo.

Quitando eso (y ni siquiera), la película no tiene más.