—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Lo que tiene que decir el autor

+ Sin comentarios
El caso es que el karma es un asunto muy serio en ficción, porque constituye el mayor indicador de las intenciones de un autor a nivel moral. Si entendemos que el autor puede disponer todas las piezas que hay en una historia como a él se le antoje, entendemos también que las cosas buenas y malas les ocurren a unos u otros personajes porque dicho autor tiene algo que decir, y que ese algo se traduce en quién es recompensando o castigado. Lo habitual es que el castigo recaiga en el villano, pero también es posible que recaiga en el héroe; quizá para recalcar un camino incorrecto para dicho héroe, o puede que para esbozar un discurso en el que el heroísmo no tiene cabida. Lo mismo ocurre con la recompensa: en quién recaiga ésta determinará qué clase de visión mantiene el autor.

Guillermo García Lapresa en Fabulantes: http://www.fabulantes.com/2016/01/iznogud-rene-goscinny-jean-tabary/