—Bien —aclaró el señor Tur Tur—, conmigo sucede lo contrario. Eso es todo. Cuanto más lejos estoy más grande parezco, y cuanto más me acerco, más se ve mi verdadera estatura.
—Usted quiere decir —preguntó Lucas— que no se vuelve pequeño cuando se aleja. ¿Y que no es usted un gigante cuando está lejos, sino que solo lo parece?
—Exacto —contestó el señor Tur Tur—. Por eso he dicho que soy un gigante-aparente.

Corazón humano, mundo cerrado, estilo y técnica

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Arturo Pérez-Reverte:
Las únicas novelas válidas de verdad son las que hablan del corazón humano y a través de él nos asoman al mundo real. Lo otro es simple evasión y folclore. Legítimo, por supuesto.

Francisco Umbral:
Una novela es un mundo cerrado o no es nada. Una novela es un ambiente, un clima, según la certera expresión de Maurois, y el novelista incapaz de crear ambientes, o que los desprecia (Unamuno) siempre queda un poco como descarnado y no acaba de situarnos en un mundo que previamente no ha creado.

Francisco Umbral:
Ni el estilo es un sueño ni la técnica es un esnobismo. Estilo y técnica, al presentar las cosas de otra forma, presentan ya otras cosas. O las presentan o otro nivel. La literatura, hoy, por cansancio de sí misma y por invasión de los géneros visual/narrativos, como la televisión y el cine, se ha refugiado en la "literaturidad". Lo cual es todo lo contrario a un exceso de palabras o "palabrería", como pueda creer un juicio vulgar. No hay que imitar con palabras la imagen cinematográfica, sino, mediante las palabras, llevar la narración a un plano intraducible en imágenes: literaturidad. En eso estamos.